Entrevista a Oliver Stone en Clarín

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Su más reciente película W, se centra en la polémica figura del ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en un film biopic portagonizado por el talentoso Josh Brolin.

Durante la entrevista realizada por Pablo Scholz, del diario Clarín, Stone habló en exclusiva con el medio argentino de W, de su paso por Argentina y las reuniones con el por entonces mandatario argentino, de su proyecto trunco Evita y adelantó detalles sobre el documental que está filmando sobre el presidente de Venezuela, Hugo Chavez, evidenciando su preferencia por retratar a personajes políticos.

Los pasajes más interesantes de la entrevista aparecen cuando piensa la incidencia de Bush hijo en un país como Estados Unidos, y de la historia de violencia que carga dicho país (y la especie humana en general)

Una parte de la entrevista, a continuación:

¿Cuándo fue la última vez que estuvo en la Argentina?
Creo que fue por lo de Evita, después de que Menem dijera en los diarios que no colaboraría con nosotros en su vida, lo que fue falso porque a mí me dijo lo contrario 24 horas después. Yo me encontré con Menem tres veces, aunque no es exactamente mi ideal de Presidente… No tengo recuerdos divertidos. Me gustó la Argentina, pude haber hecho parte de Evita en tu país, pero consideré que por aquel precio, no hubiera sido una buena película. Puede que en un futuro próximo tenga la oportunidad de estar en el balcón de la Casa Rosada… Conocí al señor Kirchner en Venezuela, y después en Colombia. Hace un año, por el tema de la liberación de los rehenes de la FARC.
¿Tiene previsto entrevistar a los Kirchner, por el documental sobre Hugo Chávez que está filmando?
Sí, sí, pero no todavía.
Hablando de otro tipo de Presidentes, después de 8 años, y ya en perspectiva, ¿qué piensa realmente de Bush?
Creo que ha sido magistral, de un modo negativo. Tuvo un impacto tremendo en el mundo, cambió la forma en que hacemos los negocios con el mundo, lo llevó todo a posiciones extremas, no sólo a nivel económico, sino social. Creo que estos años serán recordados, si es que tenemos algún tipo de memoria colectiva.
¿Cree que el dinero y la guerra siguen siendo grandes motivadores en su país?
Preferiría menos nivel de violencia. La violencia está en la naturaleza de las personas, todos la tenemos, y si no, fijate en Asesinos por naturaleza. La violencia es nuestra forma natural de luchar. Los Estados Unidos tienen una gran historia sobre eso. Han subido los niveles de violencia, el hecho de utilizar la agresividad, la sangre, incluso dentro del país… De eso trata W, eso sí, narrado de una forma simple, que pueda entender el público estadounidense. Que entiendan cómo las medidas de seguridad nacional son cada vez mayores y mayores. Desde que nací, en 1946, ha crecido enormemente, y me pone muy triste en estos tiempos la manera en que la violencia en el mundo se ha extendido.
“W” es el primer filme que alguien hace sobre un Presidente mientras éste está en la Casa Blanca. ¿Fue difícil?
Es difícil, pero gratificante. En este país al menos tenemos la libertad de hacer una película así y presentarla, no creo que hubiese podido hacerla en China… La cuestión está en conseguir el dinero, el dinero viene de otra parte, ningún estudio estadounidense hubiera puesto la plata, eso es verdad. Es duro. La mayoría vino de Alemania, Francia, y de Hong Kong y Australia. Tengo que decirlo, la película no hubiese podido hacerse contando sólo con dinero americano. Tenemos una distribución muy limitada, pero aprovechamos las oportunidades e hicimos la película que queríamos hacer. Pero sí, nos han criticado por todos lados.
Ha dicho que “W” es una biografía cargada de realismo mágico. ¿En qué sentido?
Bueno, sí, pero no un realismo mágico en el sentido de Borges. La película dura dos horas pero, por ejemplo, en la escena en la que sueña con su relación con su padre, el padre viene a la Casa Blanca, y bueno, elegí qué estaba permitido contar. Y los sueños estaban en esta trama que tiene realismo mágico, historia y drama. Creo que lo dije en ese contexto.
La religión es un aspecto muy importante en la personalidad de Bush hijo. ¿Cree que muestra algún tipo de redención o reconversión en él?
Nooo, ¿redención?, no, no. A ver, la película se basa en la realidad, hasta los 40 él era un perdedor en muchos sentidos, no tenía dinero, era un alcohólico, no era un político exitoso. Luego volvió a nacer, ascendió a nivel personal, encontró a Dios y nació otra vez. Ahora, como cristiano parece que es correcto, que no bebe, dice que no hace nada malo, que sólo gobierna. Mucha gente no está de acuerdo con eso, pero yo no hago juicios, la película no los hace. ¿Redención o no? Pues en su cabeza, sí. Podés decir que en la religión, nacer de nuevo no va bien con el ego, se supone que tu ego se va y te convertís en hijo de Cristo, pero en sus acciones como Presidente él toma grandes decisiones de ego. “Yo soy el jefe”, dice, y esos no son los ideales cristianos. Pero insisto en que yo no juzgo, sólo muestro.
¿Cómo concibió los diálogos entre Bush padre e hijo, y en la Casa Blanca? ¿Es todo su imaginación, o tiene una base?
Es muy difícil de explicar. Veamos, es un drama histórico, hicimos los diálogos con esa presión, sabíamos que entre padre e hijo existían esos sentimientos. La película tiene un sitio web que explica todo. No lo hemos inventado, es la base de la historia, la relación entre padre e hijo.
¿Por qué cree que al público argentino le interesará ver “W”?
No sé. Ustedes deciden.
¿Cuáles son sus expectativas sobre Obama, a días de su asunción?
No lo sé, no me gusta todo, no quiero poner demasiadas expectativas. Tiene mucho camino que recorrer, muchas guerras, muchas decisiones problemáticas que tomar.

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Fuente: Clarín


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Actualidad, Cine americano

Yesica Gonzalez

Mi nombre es Yesica Gonzalez y soy una aficionada a las cine en mi tiempo libre. Escribiré de vez en cuando alguna crónica de alguna película.

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